Barack Obama: ocho años en la Casa Blanca

Fue una de las claves que lo mantuvo vivo durante sus años como presidente

A pocas horas de abandonar una casa que lo tuvo como inquilino durante ocho intensos años, Barack Obama contó detalles de cómo hizo posible "sobrevivir" a los momentos más duros de su administración. El secreto y las claves no sólo tuvieron con que ver con la manera en que asumió su rol -el trabajo más importante del mundo- sino qué elemento valioso lo acompañó durante esa gesta.

Si bien reconoce que no sabe si esas dos cosas lo hicieron "un mejor presidente", sí confirmó que ambas "fueron invaluables". "Pero lo que puedo decir es que me han permitido mantener el equilibrio durante ocho años", agregó el jefe de Estado norteamericano respecto a su pasión por los libros.

Sus lecturas favoritas eran las relativas a Nelson Mandela, Abraham Lincoln, Martin Luther King y Gandhi. "Cuando leo, muchos de ellos tienen que ver con gente mayor", confía. Libros sobre la vida de estos líderes mundiales fueron vitales en los últimos ocho años de la vida de Obama durante los momentos "duros" y de "soledad". "Así que a veces tienes que buscar en la historia para encontrar gente que también se ha sentido aislada, y eso ha sido útil", añadió.

"Me encantaba leer cuando era un niño, en parte porque viajaba mucho, y había momentos en los que me desplazaban, y sería el extraño. Cuando me mudé a Indonesia, era el chico grande y de piel oscura que se destacaba. Y luego, cuando volví de Indonesia a Hawaii, tenía las costumbres y hábitos probablemente de un chico indonesio", recordó. "Y luego me convertí en un adolescente y no leía mucho más de lo que me asignaban en la escuela, y jugaba al baloncesto y perseguía niñas y bebía cosas que no eran muy saludables".

Fue en ese momento en que Obama experimentó un cambio en su vida: "Y entonces me encuentro redescubierto escribiendo y leyendo y pensando en mi primer o segundo año de universidad y lo usé como una manera de reconstruirme".

Pero sus dos mandatos en Washington no fueron los que lo hicieron un lector apasionado. Toda su vida, según contó en la entrevista, Obama fue un voraz lector, siempre en busca de su propia identidad. Fue así que se inclinó por autores como James Baldwin, Ralph Ellison, Langston Hughes, W.E.B. DuBois, entre otros.

En uno de sus últimos gustos como presidente de los Estados Unidos, en las últimas semanas pudo mantener almuerzos con cinco novelistas que admira: Dave Eggers, Colson Whitehead, Zadie Smith y Barbara Kingsolver. Hablaron sobre medios, política, actualidad. Pero también sobre la pasión de Obama de escribir borradores. Quizás, a partir del viernes -cuando deje en manos de Donald Trump las llaves de la Casa Blanca– tenga en mente un nuevo y sensacional trabajo. Más relajado, eso sí.

Fuente: Infobae.com

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