El Barcelona de Messi derrotó a la Juventus de Higuaín y Dybala por 3 a 0

El FC Barcelona encadenó su cuarta victoria de la temporada y, tras aplastar al Espanyol en el derbi, presentó credenciales en la Champions, estrenándose con una goleada soberbia ante la Juventus, a la que devolvió, en cierta manera, el golpe recibido en su último encuentro.

Un 3-0 para sumar la cuarta victoria consecutiva y demostrar que la primera prueba de fuego de la temporada, la visita de una Juve con bajas pero temible, se podía superar igualmente con solidez. Así lo hizo el equipo de Valverde, que dio a entender que tiene mucho que decir en Europa.

El Barça ha perdido a Neymar y ha ganado consistencia. O eso es lo que parece después de un mes de competición. Rakitic, acaso avisado por la llegada de Paulinho, ha comenzado el curso a todo tren y es el futbolista fundamental que tanto se echó en falta la pasada temporada; pero a su lado, Semedo mostró una gran figura, Iniesta sumó su quinto partido consecutivo, Dembélé enseñó que con espacios tiene mucho que ofrecer y Ter Stegen paró lo necesario.

Claro que todo ello sin Messi podría sospecharse insuficiente porque a pesar de todo y de todos, la Juventus, que avisó por triplicado en los primeros diez minutos, rozó el descanso manteniendo el 0-0… Hasta que Messi dijo basta.

El argentino combinó con Suárez y se sacó de la chistera un excelente disparo cruzado y raso… Que acabó en la red, también, por la mala colocación (o eso pareció) de un Buffon que le cedió todo un lado a Lionel, arte y parte para explicar el marcador.

La segunda mitad se desarrolló ya al ritmo marcado por el crack azulgrana, acompañado por un incansable Jordi Alba en la banda izquierda y que al intento de igualar de la Juve respondió con una carrera por el lado derecho cuyo centro rechazó Sturaro para que Rakitic machacara el 2-0.

Ese gol derrumbó las ganas de una Juventus que debió pensar que el golpe era mayor a lo merecido. Y que aún sufrió otro ataque de ira de Messi, a pase de Iniesta, para marcar el 3-0… Un resultado que cuatro meses antes le habría servido para igualar una eliminatoria que ya es historia… Como este estreno de la nueva temporada.

El Barça del tridente ya no existe, pero el Barça de Messi permanece. No sabrá tocar el piano pero en un terreno de juego es el mejor de los directores de orquesta. Y el equipo lo agradece. Y el club entero.

Fuente: ESPN Digital

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