Bolivia: tras el golpe de Estado van más de 20 muertos y Áñez amenaza convocar a elecciones por decreto

Tras el golpe de Estado que culminó con el mandato de Evo Morales, las protestas se intensifican en distintos puntos del país y ya hay más de 20 muertos.

Mientras continúan las protestas en Bolivia contra el golpe de Estado, el gobierno de facto de amenazó con llamar a elecciones por decreto ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con el Movimiento al Socialismo (MAS), partido al que pertenece el mandatario exiliado, Evo Morales.

«Si vemos que hay dificultades para poder convocar a las elecciones, una de las sugerencias que va a hacer el Ministerio de la Presidencia a la señora presidenta Jeanine Áñez es que de manera inmediata convoquemos a elecciones a través de algún otro instrumento legal», dijo el jefe de esa cartera, Jerjes Justiniano, citado por la estatal Agencia Boliviana de Información (ABI).

El gobierno de la autoproclamada presidenta Áñez busca un acuerdo parlamentario para modificar el sistema legal y poder llamar a nuevas elecciones en 90 días. «Nuestra voluntad no es quedarnos en el Gobierno más allá del lapso que establece la Constitución», afirmó Justiniano.

Morales fue forzado a renunciar a la presidencia el 10 de noviembre pasado, cuando los mandos del Ejército le sugirieron que presente la dimisión, en medio de protestas populares y denuncias sobre presuntas irregularidades en los comicios del 20 de octubre, que le dieron la reelección en primera vuelta al líder indigenista.

Morales accedió a convocar a nuevas elecciones después de que una misión de observadores de la OEA denunciara las irregularidades electorales, pero ante el planteo militar renunció y marchó al exilio a México, contexto en el que Áñez asumió la presidencia en forma interina.

Jean Arnault, enviado del Secretario General de la ONU, y un delegado de la Unión Europea se han reunido en los últimos días con el gobierno de Áñez y organizaciones sociales en un intento de restaurar la paz. Las protestas callejeras, sin embargo, se mantienen.

Las manifestaciones más violentas se han concentrado los últimos días en Cochabamba (centro). Allí, campesinos cocaleros chocaron el viernes con el ejército y la policía, con saldo de nueve muertos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que elevó a 23 el saldo de víctimas desde el estallido de la crisis.

El domingo, no obstante, el gobierno y la policía aseguraron que estaba «disminuyendo» la intensidad de las protestas en esa región afín a Morales. Pero los cortes de rutas por las manifestaciones en varias regiones han comenzado a generar desabastecimiento de comestibles y combustible en La Paz.

El gobierno envió en respuesta 60 toneladas de carne y pollo a la ciudad y busca dialogar con quienes bloquean la vía que une La Paz con una importante refinería.

Además, para poner más presión, seis sindicatos cocaleros del Chapare, feudo de Morales en Cochabamba, exigieron la noche del sábado «la renuncia de la autoproclamada» Áñez «en un plazo de 48 horas» y pidieron al Legislativo aprobar una ley «que garantice las elecciones nacionales en un plazo de 90 días».

Desde su exilio en México, Morales usa constantemente Twitter para pronunciarse sobre lo que ocurre en su país y el domingo escribió que las «FFAA no están exentas de su responsabilidad», al denunciar «delitos de lesa humanidad» que «no deben quedar en la impunidad» y que considera se han cometido en la represión de las protestas.

Morales ha hecho varias veces referencia en sus tuits a un polémico decreto del gobierno interino, divulgado extraoficialmente el sábado, que exime de responsabilidades penales a las Fuerzas Armadas en la conservación del orden público y que fue considerado «grave» por la CIDH.

Fuente: ambito.com

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