Un centenar de efectivos de Gendarmería allanó el sindicato de Camioneros

Desde el gremio consignaron que el procedimiento está vinculado a la investigación de la relación entre la dirigencia de Independiente y la barra brava de ese club. Pablo Moyano responsabilizó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

“Por más que nos apreten, nos multen o nos hagan juicios no vamos a dejar de defender a los trabajadores”, aseguró el secretario adjunto del sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, mientras la sede del gremio era allanada por 150 efectivos de Gendarmería. Los oficiales seguían las instrucciones de un oficio judicial que acusa a los dirigentes del gremio de tener estrecha relación con la barra brava de Independiente. La acusación está centrada en la declaración del antiguo jefe de la barra, Pablo “Bebote” Alvarez, que colabora con la justicia bajo la figura de “arrepentido”.

“Estos gendarmes tendrían que estar cuidando las fronteras. Bebote Alvarez es un personaje utilizado por (la ministra de Seguridad, Patricia) Bullrich para apretarnos”, denunció Moyano en la puerta del sindicato en el barrio de Constitución, mientras los gendarmes se desplegaban por toda la cuadra y el frente del edificio. “Han solicitado documentación en otros casos y nunca usaron este despliegue de Gendarmería, Quieren seguir demonizando a los Moyano y al sindicalismo”, destacó el abogado del gremio y ex juez, Daniel Llermanos, apenas tomó nota de la causa por la que fue allanada la sede del gremio.

Bebote Alvarez se entregó a la justicia en octubre de 2107. Era buscado por el delito de asociación ilícita en su carácter de reconocido jefe de la barra de Independiente. Más tarde y después de inculpar a los Moyano por distintos delitos, aseguró que tenía “una carta más” bajo la manga para inculpar a los sindicalistas, también dirigentes en la entidad de Avellaneda. Puso como condición que le dieran “un convenio de colaboración o arrepentido o algo así”. Un mes más tarde declaró como arrepentido y dio los detalles que buscaba el fiscal Sebastián Scalera. Entregó una supuesta documentación donde se “comprueba que tenemos relación y son contratos de algo que era mío y me lo querían sacar y después me lo devolvieron”.

“Hacía falta un solo patrullero. Con eso bastaba para buscar la documentación que había solicitado el fiscal. Es curioso que para las solicitudes de (el juez que lleva una causa contra fiscales y dirigentes cercanos al gobierno nacional, Alejo) Ramos Padilla no tengan un auto y para esto desplieguen semejante operativo”, indicó con ironía Llermanos apuntando a la escasez de combustible con la que se justificó la ausencia del espía Marcelo D’ Alessio ante el requerimiento del juez de Dolores. Quieren seguir demonizando la figura de los Moyano y del sindicalismo en general”, agregó el letrado.

“Dicen que hicimos un vallado para no dejar entrar a Gendarmería y estábamos organizando el ingreso de los trabajadores para que se acercan a hacer trámites al gremio. Bullrich armó este circo por el paro que hicimos el martes pasado, cuando faltan diez días para empezar la paritaria”, destacó Pablo Moyano llevando el allanamiento al plano político.

“Bebote Alvarez es un personaje utilizado por Bullrich y el payaso del fiscal Scalera. Dicen que nos quedamos con plata de los choripanes que se venden en los alrededores de la cancha y la recaudación de los trapitos . Es una vergüenza. Estos gendarmes deberían estar cuidando la frontera”, agregó el dirigente sindical.

Fuente: Página 12

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