Cerro Porteño eliminó a San Lorenzo y será el rival de River Plate

El equipo de Miguel Russo se lo dio vuelta al de Pizzi y le ganó 2-1 en Asunción. Los paraguayos chocarán con River en cuartos.

Era todo un riesgo. Lo sabía Juan Antonio Pizzi al tomar el mando de este San Lorenzo. Lo primero que se iba a jugar con el buzo cuervo era ni más ni menos que la vida en la Copa Libertadores. Y la perdió. Tras un gran primer tiempo en el que consiguió la ventaja, el visitante no lo pudo aguantar en Asunción ante un Cerro Porteño que se lo revirtió y le ganó 2-1 (en la ida habían empatado sin goles) para transformarse en el próximo rival de River en cuartos de final.

El plan perfecto ejecutó el Ciclón de Boedo en el inicio. Todo le salió redondo sobre el césped de La Nueva Olla a los dirigidos por Pizzi, que dominaron la primera parte. Mantener a Cerro lejos de Sebastián Torrico era la premisa y eso se cumplió. Apenas un remate desde afuera y muy desviado de Federico Carrizo pudo meter el local como situación de peligro en toda la primera parte.

El penal -bien- cobrado vía VAR le facilitó la tarea. Salustiano Candia lo tocó abajo a Héctor Fértoli dentro del área. El árbitro Wilmar Roldán había sancionado la falta, pero afuera. Y corrigió su fallo gracias a la revisión de video. Adam Bareiro metió el 1 a 0 con un remate cruzado que por poco no logró alcanzar Juan Pablo Carrizo.

Al azulgrana argentino no le hizo falta tener siempre la pelota en su poder. El 4-1-4-1, con un buen trabajo de los hombres por las bandas (Fértoli por la derecha y Ezequiel Cerutti por la izquierda), dio resultado para contener al rival. Y pudo irse con una ventaja mayor al descanso San Lorenzo, pero Fernando Belluschi eligió dársela a Lucas Menossi -lo cerró justo Arzamendia- en vez de definir con el arco de frente.

No lo liquidó y los comandados por Miguel Angel Russo salieron con mayor decisión en el complemento. Y de tanto ir, Bruno Pittón lo bajó a Oscar Ruiz (entró por Josué Colmán) y el juez acertó nuevamente en sancionar la pena máxima, esta vez sin VAR mediante. Joaquín Larrivey, un ex Huracán, marcó el empate.

A Miguelito le salió genial ese cambio. Porque Ruiz dio vuelta la historia de cabeza al capturar un centro pasado de Pachi Carrizo, que fue una de las figuras de la tarde-noche en Paraguay.

San Lorenzo intentó reaccionar. Pizzi tardó en mandar a un desequilibrante como es Nahuel Barrios a la cancha. Recién lo puso faltando 12 minutos. Y no hubo milagro para el conjunto porteño. Cerro defendió con la garra guaraní y despejó todos los centros que llovieron a su terreno para quedarse con el boleto a cuartos y pensar en River.

Fuente: Clarín

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