Champions League: a pesar de la derrota 4-2 ante la Roma, Liverpool llegó la final

Liverpool perdió 4-2 ante Roma, pero el resultado a favor en el partido de ida (5-2) hizo que pudiera sacar pasaje a la final de la Champions League. Fue un partido a puro ida y vuelta, en el que el local remontó dos veces el resultado en contra, pero a pesar de eso le faltó un gol para forzar un suplementario.

El primer gol lo marcó Sadio Mané a los nueve minutos y el empate llegó con un gol en contra de James Milner de cabeza, a los 15. Diez minutos después Wijnaldum volvió a adelantar a Liverpool. En el segundo tiempo Dzeko por duplicado (uno de penal) y Nainggolan anotaron pero no alcanzó para la segunda remontada histórica de Roma, que en cuartos de final había dejado afuera a Barcelona.

Por más que el encuentro tuvo un ritmo intenso y ocasiones de gol frente a los dos arcos, sobre todo frente al de Liverpool, a la definición le faltó un poco de suspenso por la gran ventaja que siempre tuvo el conjunto inglés.

De esa manera, los reds quedaron a las puertas de su sexta corona en Europa, que podrán lograr el 26 de mayo en Kiev ante el Real Madrid, que el martes eliminó con mucho más sufrimiento al Bayern Múnich. La final será una reedición de la definición de 1981, cuando el Liverpool se impuso 1-0 al club blanco y festejó por tercera vez el título europeo.

El lastre para Roma era muy grande tras el 5-2 en la ida, pero el conjunto dirigido por Eusebio di Francesco se amparaba en el antecedente de los cuartos de final cuando remontó un 4-1 ante Barcelona para ilusionarse.

Sin embargo, Liverpool dejó en claro rápidamente que no iba a dejarse sorprender y que iba a lastimar cada vez que tuviera la oportunidad. Por eso, tras algunos sofocones frente a la valla defendida por Karius, el conjunto dirigido por el alemán Jürgen Klopp empezó a sentenciar la eliminatoria con un rápido contragolpe a los nueve minutos.

Nainggolan perdió una pelota en su terreno y Firmino aprovechó para emprender una veloz carrera hacia el área rival que Mané coronó con una definición ajustada ante la salida de Allison.

De esa forma, el conjunto inglés neutralizó la euforia de un estadio que hasta ese momento creía en la remontada.

Sin nada que perder, Roma prosiguió con su ataque alocado y muy pronto tuvo su premio, con un gol que le devolvía las esperanzas. Stephan El Shaarawy ganó de cabeza en el área rival y Lovren intentó despejar, con tanta mala fortuna que la pelota rebotó en la cara de Milner y se metió en la valla de Karius.

El juego recobró intensidad, con Roma volcada al ataque y Liverpool dispuesto a responder con rápidos contragolpes. Todo el interés estaba pendiente en ver quién era el que acertaba primero frente a la portería rival.

Y de nuevo fue Liverpool, que aprovechó por intermedio de Wijnaldum un despeje fallido de Dzeko en un corner para aumentar su ventaja en la eliminatoria.

A pesar de la diferencia, la Roma pareció focalizarse sólo en el partido. Por eso no sintió el impacto de un nuevo gol y continuó con su búsqueda ofensiva. Un tiro de El Shaarawy pudo darle el empate transitorio, pero el palo devolvió su intento.

Sin embargo, en el inicio de la segunda parte, Dzeko tuvo su revancha personal para convertir el 2-2, después de capturar un rebote de Karius tras un remate de El Shaarawy.

Con una búsqueda casi ciega, Roma siguió entusiasmando a su afición con un juego de ataque que desnudó muchos problemas defensivos en el conjunto inglés. Sin embargo, la falta de acierto frente al arco rival no permitió que los giallorossi se ilusionaran realmente con la posibilidad de concretar la remontada.

Nainggolan, con un soberbio remate desde afuera del área y un penal en el tercer minuto de tiempo de descuento, le dio el premio consuelo de la victoria a Roma, pero no alcanzó para si siquiera forzar la prórroga.

Al conjunto inglés le alcanzó con la renta de la ida para asegurarse su plaza en Kiev y poder pensar en la final anteReal Madrid.

Fuente: La Nación – Deportes

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