Comienza en Buenos Aires la Cumbre de Presidentes del G20

Hace un año y medio difícilmente podría haberse adivinado que Argentina sería la sede de una de las cumbres G20 más conflictivas desde la creación del organismo. Sin embargo, si se prestaba atención, mientras Hamburgo ardía bajo el fuego de los manifestantes en las calles, a puertas cerradas los líderes de los países miembros ya endurecían su brecha interna en momentos en que se desataba la “guerra comercial” entre Estados Unidos y China.

En ese marco, la realización de la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) ratificó lo que ya se sospechaba: los organismos internacionales atravesaban duros cuestionamientos acerca de su función como órganos de resolución de conflictos y, pese a que abogaban a viva voz por el multilateralismo, no podían controlar algunos países miembros en la defensa de este sistema de comercio. Así, ambos cónclaves finalizaron sin documento de consenso final. Este es el contexto (el internacional, claro está) en el que llega el Gobierno a esta Cumbre de Líderes del G20.

Mauricio Macri y su Gabinete son conscientes por estas horas de que el momento de arribo de los principales líderes del mundo “no es el mejor”, pero en los pasillos de Casa Rosada asumieron hace el tiempo el compromiso y apostaron por el todo. Los objetivos que se proponen son en gran medida tres. Por un lado, un gobierno argentino como garante de consensos, y en este marco mostrar un primer mandatario argentino en rol de mediador en el conflicto comercial. En segundo lugar, el apoyo internacional de las principales potencias del mundo al plan económico oficial. Por último, pero no menos importante, el objetivo más pragmático, lograr que la Cumbre se reconvierta en la vieja promesa del “segundo semestre” y traiga consigo inversiones mundiales.

“Los invitados van a sentarse en su mesa, ahora depende de él, que ponga sus mejores platos”, decían algunos empresarios en el brindis del Business 20. Y efectivamente, los mejores platos estarán sobre la mesa. Si bien el Gobierno prometió informar el costo total del evento una vez que finalice, en octubre, amplió una partida a favor de la empresa Oymyakon SA, Fyn SA Unión Transitoria en el marco de la licitación pública realizada con el objeto de contratar los servicios de organización integral por $262.437.146,84, que se suman a los originales $ 749.820.419,54. En total, más de $1.000 millones. Y eso sin contar el megaoperativo de seguridad que comenzó a montarse hace más de un año, y en el que asesoraron los países de Alemania, Rusia, Israel, Estados Unidos, Francia, China, y Australia. Tampoco se incluye en estas cifras las más de cincuenta reuniones de grupos de afinidad y ministeriales que se realizaron a lo largo del año.

“El evento sólo puede compararse con los festejos del Centenario desde lo organizacional”, pero sin duda no hay nada que se le asemeje en nuestra historia, anticipó el sherpa Pedro Villagra Delgado. El encuentro en la capital argentina albergará durante viernes y sábado a Emmanuel Macron, Theresa May, Angela Merkel, Vladimir Putin, Justin Trudeau, y Xi Jinping. Pero además, será la primera visita de Donald Trump a la región.

Las organizaciones socias serán grandes protagonistas esta vez. Con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la cabeza, el Banco Mundial y Naciones Unidas también pisan el país.

En total, más de diez mil personas en total arribaron y lo harán en las próximas horas por el G20. Sólo la prensa acreditada llega a 2.500 periodistas, a quienes les toca cubrir el evento en una época del año por demás sensible a nivel local. Habrá manifestaciones en las calles que se prevén multitudinarias, todo bajo un telón de fondo de incertidumbre que dejó el fallido operativo de seguridad en la que iba a ser la final de la Copa Libertadores.

Respecto a las delegaciones, el podio de las más numerosas lo encabeza Estados Unidos (comitiva de 800 personas con seguridad incluida), seguido por China (400). Los rusos, terceros, serán 200.

Serán dos días de debates a puertas cerradas, donde los 38 jefes de delegación trabajen en el comunicado final, que se prevé corto y en lenguaje “que todos puedan entender”. Sin embargo, algunos temas atentan contra el ansiado texto. Comercio, acero, cambio climático, empresas estatales y refugiados son algunos de los puntos en los que hay rispideces.

El programa oficial comenzará el viernes 30 a las 10 con el arribo de los líderes a Costa Salguero. Las discusiones del primer día, se darán bajo las consignas “Poniendo a las personas en primer lugar” y “Construyendo consenso”.

Por la noche, los líderes y sus acompañantes asistirán a una gala en el Teatro Colón. En paralelo, la primera dama Juliana Awada encabezará la agenda de cónyuges de los líderes, que tendrá lugar en Villa Ocampo y el MALBA.

El sábado, segundo y último día de la Cumbre, las actividades comenzarán por la mañana. A su término, el presidente Mauricio Macri ofrecerá una conferencia de prensa difundiendo los alcances. La última jornada de la cumbre se llevará a cabo bajo un eje que bien podría resumir el G20 en nuestro país: “Aprovechando las oportunidades”.

Fuente: ambito.com

Compartir: