Conservadores y socialdemócratas no alcanzan la mayoría en las elecciones europeas

Aunque siguen siendo las fuerzas principales, los partidos de centro europeos perdieron la mayoría absoluta que tenían en el Parlamento europeo tras las elecciones generales de este órgano, que cerraron este domingo.

Mientras tanto, los partidos liberales y los verdes aumentaron sus escaños, al igual que las agrupaciones de extrema derecha y euroescépticas que triunfaron en Italia y Francia. Aunque en términos generales, la extrema derecha quedó lejos de las victorias significativas que algunos habían predicho.

La participación de los votantes en todo el continente rozó el 51% y fue la más alta en los últimos 20 años.

Las elecciones al Parlamento europeo, que empezaron el jueves y acabaron este domingo, fueron seguidas con lupa en los 28 países que participaron y también fuera de la Unión Europea.

Se esperaba que el proceso midiera la verdadera fuerza de los partidos de extrema derecha, populistas o nacionalistas en la Unión Europea (UE), tras varios años de ascenso en países como Italia, donde forman parte del gobierno, y en Francia.

Golpe a los partidos tradicionales

El Partido Popular Europeo (EPP) y los Socialistas y Demócratas (S&D), de centroderecha y centroizquierda y proeuropeos, siempre han ocupado más del 50% de escaños en el Parlamento.

Pero perdieron la mayoría absoluta, por lo que ya no podrán formar una “gran coalición” sin apoyo de otros bandos.

El cambio es pequeño, pero histórico y puede reflejar la creciente importancia de los partidos minoritarios.

Otro de los partidos más grandes y antiguos del Parlamento, la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE), de centro, corrió mejor suerte que los anteriores y fue uno de los ganadores de la noche, al aumentar su representación en alrededor de 40 escaños.

ALDE se vio beneficiado por la decisión del presidente francés, Emmanuel Macron, de unir a los parlamentario elegidos de su partido a esta agrupación.

“Por primera vez en 40 años, los dos partidos clásicos, socialistas y conservadores, ya no tendrán mayoría”, dijo Guy Verhofstadt, líder de ALDE.

“Está claro que esta noche es un momento histórico, porque habrá un nuevo equilibrio de poder en el Parlamento Europeo”, dijo.

ALDE también es un bloque proeuropeo, por lo que esta tendencia mantiene la mayoría al sumar a los miembros de estas tres grandes agrupaciones.

Ola verde
Uno de los grandes ganadores de la elección parece ser el Partido Verde Europeo, que aumentó su número de escaños en un 3% aproximadamente, según los primeros resultados.

Esta agrupación esperaba capitalizar la proliferación de las protestas contra el cambio climático.

En Alemania se convirtieron en la segunda fuerza y también obtuvieron buenos resultados en Finlandia, Francia y Portugal.

Euroescépticos

Los partidos euroescépticos y de extrema derecha, como Reagrupación Nacional, de Marine Le Pen (Francia), Alternativa por Alemania (AfD) y la Liga Italiana, de Matteo Salvini, están repartidos en tres grupos en el Parlamento europeo.

Se trata de los conservadores y reformistas europeos (ECR) y dos de extrema derecha: Europa por la Libertad y Democracia Directa (EFDD) y Europa de las Naciones y la Libertad (ENF).

Los bloques de extrema derecha han ganado más de un 10% de representantes.

En Francia, Reagrupación Nacional, de Le Pen, le ganó a En Marcha, el partido de centro y proeuropeo del presidente del país, Macron, aunque por un estrecho margen.

Le Pen ha cambiado su posición sobre la permanencia de Francia en la UE: ahora dice que quiere que el país se quede en el bloque.

La Liga Italiana también se impuso con en torno al 30% de los votos en su país, y sus compañeros de coalición, el Movimiento 5 Estrellas, quedó tercero.

El líder de la Liga, Matteo Salvini, busca crear un bloque nacionalista en el parlamento llamado Alianza Europea de Pueblos y Naciones.

Este grupo podría convertirse en el segundo bloque más grande del Parlamento si logra unirse con otros aliados.

El crecimiento de los partidos nacionalistas en Italia, Francia y otros lugares en el Parlamento les da una mayor participación a los euroescépticos que quieren frenar los poderes de la UE.

A Alternativa por Alemania (AfD) le fue peor de lo que esperaba y quedó detrás de los partidos tradicionales de su país, los Demócratas Cristianos y los Socialdemócratas.

Pero los votos que recibió aumentaron del 7,1% en las elecciones parlamentarias de 2014 a cerca del 11% en estos comicios.

En Hungría, el partido Fidesz, del primer ministro Viktor Orbán, obtuvo el 52% de los votos y 13 de los 21 escaños del país.

Si bien el partido es identificado como de extrema derecha y antiinmigración, está afiliado al tradicional EPP (centroderecha) en el Parlamento europeo. Aunque el EPP suspendió a Fidesz en marzo por su retórica antieuropea.

Así que el grupo debe decidir si quiere luchar para mantenerse en la centroderecha o unirse a la alianza nacionalista emergente contra la inmigración.

La segunda opción le daría al grupo de Salvini una ventaja considerable. Pero Orbán todavía no ha dejado en claro qué hará a continuación.

Al conocer los resultados este domingo, el líder húngaro dijo: “Somos pequeños, pero queremos cambiar Europa”. Describió las elecciones como “el comienzo de una nueva era contra la migración”.

En Reino Unido, el Partido del Brexit, lanzado seis semanas antes de las elecciones, lideró los resultados, por delante de los tradicionales partidos Conservador y Laborista.

El líder de la agrupación, Nigel Farage, dijo que los dos partidos principales “podrían aprender una gran lección” de los resultados.

Los Demócratas Liberales, de orientación proeuropea, quedaron segundos en Reino Unido.

¿Qué pasó en otros países?

En Austria, el grupo gobernante, el Partido Popular (ÖVP), de centro derecha, obtuvo un récord de 34,9%, pese a que su coalición con el Partido de la Libertad (FPÖ), de extrema derecha, colapsó a causa de un escándalo de corrupción.

El líder de FPÖ, Heinz-Christian Strache, sale en un video en el que parece ofrecer contratos públicos a la sobrina de un oligarca ruso a cambio de apoyo para su partido. Sin embargo, el FPÖ ocupó el tercer lugar con un 17,5% de los votos.

En España, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) obtuvo el 32.8% de los votos y el Partido Popular (PP), de centro derecha, quedó en segundo lugar.

Vox, de extrema derecha, que ganó más del 10% de los votos en las elecciones generales españolas de abril, cayó al 6,2% de los votos.

En Holanda, el antiislamista y euroescéptico Partido por la Libertad, de Geert Wilders, sufrió un fuerte descenso, al obtener el 16% de los votos, en combinación con Foro por la Democracia.

En Bélgica, el partido de extrema derecha Vlaams Belang obtuvo solo un 4,3% de los votos.

En Dinamarca, el Partido Liberal ganó la mayoría de escaños, mientras que el grupo euroescéptico Partido Popular Danés perdió alrededor de dos tercios de sus votos.

En Grecia, el primer ministro, Alexis Tsipras, dijo que convocará elecciones anticipadas en su país después de que su partido, Syriza, obtuviera solo el 20% de los votos, frente al partido opositor conservador Nueva Democracia, que ganó con el 33,5%.

Cada cinco años

Cada cinco años, los países de la UE acuden a las urnas para elegir a los miembros del Parlamento Europeo (eurodiputados).

A cada país se le asigna un número determinado de asientos, según el tamaño de su población.

En este momento hay 751 diputados en total.

Si bien muchos eurodiputados son miembros de un partido nacional de su propio país, una vez en el Parlamento Europeo se unen a uno de los ocho grupos políticos formados por eurodiputados de toda la UE que comparten la misma afiliación política.

Los miembros del Parlamento europeo representan los intereses de diferentes países y diferentes regiones dentro de la UE.

El órgano es responsable, junto con el Consejo de los ministros de los estados miembros, de hacer leyes y aprobar presupuestos.

También desempeña un papel en las relaciones de la UE con otros países, incluidos aquellos que desean unirse al bloque.

FuentE: BBC Mundo

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