Copa Argentina: River Plate venció por penales a Gimnasia y Esgrima de Mendoza

Igualó 1-1. Exequiel Palacios y Renzo Vera marcaron los goles en los 90 minutos. Desde los 11 metros se impuso el equipo de Marcelo Gallardo. Ahora, enfrentará a Godoy Cruz en los octavos de final.

River lo sufrió al partido: jugó mal y no pasó del empate 1-1 ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza por los 16avos de final de la Copa Argentina. River también se inquietó en la definición por penales: recién se alivió cuando Brian Andrada estrelló el cuarto penal de los mendocinos en el travesaño y cuando Rafael Santos Borré confirmó la ventaja para que lo cierre el juvenil Benjamín Rollheiser, de muy buen ingreso en el segundo tiempo.

Así, sin sobrarle nada, River pasó a octavos de final donde jugará ante Godoy Cruz y esa fue la buena noticia para Marcelo Gallardo en la noche de San Luis. La preocupante: el flojo rendimiento del equipo de cara al duelo del próximo martes ante Cruzeiro de Belo Horizonte por Copa Libertadores, en el Monumental.

A River le costó hacer pie en todo el primer tiempo y esos minutos deben haber dejado preocupado a Gallardo. El elenco de Núñez, que había mostrado un gran nivel en los amistosos de Estados Unidos ante Chivas y América de México, no logró generarle peligro a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, conjunto que milita en la segunda categoría del fútbol argentino.

Manejó la pelota River, asumiendo como era obvio el protagonismo, aunque nunca encontró profundidad. Los mediocampistas se pasaban el balón de manera horizontal y nunca vertical. Participó poco Nacho Fernández, que se movió de enganche y estuvieron poco activos Borré y el juvenil Julián Alvarez. No es lógico que River no haya generado una situación de gol, más allá de un remate mordido de Alvarez que despejó en la línea el lateral Leandro Aguirre.

Otra luz de alerta: a los 5 minutos Ponzio perdió la pelota cerca del área y Germán Lux se tuvo que vestir de Armani (no estuvo disponible al igual que Milton Casco y Matías Suárez, los tres que disputaron la Copa América de Brasil) para taparle el mano a mano a Lucas Carrizo que, hay que decirlo, definió muy mal. ¿Perdonaría un delantero de Cruzeiro un regalo semejante?

La última alarma: Leonardo Ponzio pidió el cambio a los 15 minutos del primer tiempo por una molestia contractura en el tendón derecho. Todo hace suponer que no llegará al duelo de Libertadores del martes.

Nada se modificó en el complemento. River manejó la pelota sin saber qué hacer y Gimnasia esperó y tuvo la más clara. Fabrizio Angileri -que jugará el martes por la expulsión de Casco- cometió un penal inocente a Santiago López. Pero Lux estaba en su noche y le tapó el remate a Ignacio Morales. Sí, el humilde y laborioso elenco de Mendoza falló un penal ante el River de Gallardo.

El ingreso de Rollheiser por Julián Alvarez (de mal juego) refrescó el ataque de River. El zurdo juvenil armó la jugada del gol de Exequiel Palacios: primero cambió de frente para De la Cruz y después remató para el desvío con la cabeza de Palacios.

El tanto de Palacios alivió a River y a Gallardo. Así lo mostraba la cara del Muñeco. La sensación era que la diferencia de categoría se iba a empezar a notar. Todo lo contrario. Luego de otro mal cierre de Angileri (cabeceó al córner cuando estaba solo dentro del área), Renzo Vera puso el 1-1 con un fuerte frentazo entrando por el segundo palo.

El final de la historia se conoce: Gimnasia luchó, aguantó la igualdad, pero se quedó sin nada en los penales. River superó la fase y acumuló dudas de cara al partido que asoma contra Cruzeiro. ¿La buena? Podrá contar en la delantera con Lucas Pratto y Matías Suárez.

Fuente: Clarín

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