EEUU, Francia y Reino Unido atacaron Siria en represalia a un presunto ataque químico

Estados Unidos, Reino Unido y Francia han lanzado esta madrugada una ofensiva conjunta contra posiciones de Bachar al Asad como represalia por un presunto ataque químico del que culpan al Gobierno sirio. Más de un centenar de misiles fueron dirigidos a objetivos concretos. Siria ha condenado el ataque, apoyada por Rusia, Irán y China.

“Un ataque perfectamente ejecutado, el de anoche. Gracias a Francia y al Reino Unido por su sabiduría y por el poder de sus excelentes ejércitos. No se podía obtener mejor resultado. ¡Misión cumplida!”, ha tuiteado el presidente Donald Trump horas después de dar por concluida la operación bélica.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha confirmado que los bombardeos efectuados esta madrugada han alcanzado todos los objetivos establecidos, relacionados con la producción de arsenal químico en el país. Aunque Rusia informó en un primer momento de que la mayor parte de los proyectiles fueron destruidos por las defensas sirias, el Pentágono ha asegurado que “la respuesta aérea siria fue, en su mayor parte, ineficaz”, en palabras del portavoz, el general Kenneth F. McKenzie.

La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, ha defendido la necesidad de actuar militarmentre en Siria frente al “uso bárbaro de armas químicas” por parte del régimen de Bashar al Assad y, frente a quienes le recriminan no haber pedido antes el visto bueno de la Cámara de los Comunes, ha alegado que se ha tratado de una ofensiva “correcta y legal”. “Sabemos que el régimen sirio tiene un historial atroz de uso de las armas químicas contra su propio pueblo”, ha afirmado May.

España ha emitido un comunicado en el que asegura que la acción llevada a cabo por Estados Unidos, Francia y Reino Unido en Siria es “una respuesta legítima y proporcionada”, que “debe enmarcarse en la utilización de armas químicas por el régimen sirio contra la población civil”, en la línea con la declaración hecha pública por la OTAN.

“Un ataque con armas químicas es un crimen contra la Humanidad”, recoge el comunicado. El Gobierno sostiene que los responsables de este ataque químico y de otros previos “deben ser sometidos a la justicia” y lamenta “la paralización” del Consejo de Seguridad en esta cuestión.

Objetivo: instalaciones de armamento químico

Washington y sus aliados europeos han lanzado tres ataques en los que han destruido instalaciones asociadas al programa de armamento químico de Damasco a través de bombardeos aéreos y de misiles proyectados desde buques en el Mediterráneo de los tres países.

Ha sido un ataque “único”, según el Pentágono, para disuadir a Al Asad de utilizar armas químicas en el futuro.

El primer ataque ha tenido como objetivo un centro de investigación científica ubicado cerca de Damasco y utilizado, según Washington, para “la investigación, desarrollo, producción y pruebas de armas químicas y biológicas”.

En un segundo ataque de Estados Unidos y sus aliados ha quedado destruido un depósito de armas químicas situado al oeste de Homs en el que el Gobierno de Al Asad almacenaba sus principales reservas de gas sarín, una de las sustancias utilizadas en los presuntos ataques químicos. Finalmente, el tercer objetivo de las potencias occidentales ha sido otro almacén con armas químicas y un importante centro de comandancia ubicados cerca del segundo objetivo, al oeste de Homs.

Los detalles de la ofensiva los ha ofrecido el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Joseph Dunford, quien ha informado de que los objetivos fueron seleccionados, además de por su relación con el programa de armas químicas, para “minimizar el riego para civiles inocentes”.

Por su parte, el jefe del Pentágono, James Mattis, ha indicado que no hay “más ataques previstos” contra Al Asad. Sin embargo, tanto Mattis como Trump han alertado a Al Asad que Estados Unidos está preparado para seguir atacando si persiste en su presunto uso de armas químicas.

Rusia avisa sobre las consecuencias

Estados Unidos ya había atacado una vez a Al Asad por el presunto uso de armas químicas, fue el 7 de abril de 2017, actuó en solitario y aseguró haber destruido el 20% de la flota militar aérea de Siria. En esa ocasión, Washington notificó con antelación del ataque a Rusia, que tiene tropas que combaten junto a las fuerzas gubernamentales sirias.

Esta vez, sin embargo, Estados Unidos no ha tenido comunicación con Moscú y Trump, de hecho, ha culpado a Rusia, en parte, de la ofensiva aliada de hoy y le ha instado a que abandone su apoyo a Al Asad, un mensaje que también ha enviado a Teherán. “En 2013, el presidente (Vladimir) Putin y su Gobierno prometieron al mundo eliminar las armas químicas de Siria. El reciente ataque de Al Asad -y la respuesta de hoy- son resultado directo del fracaso de Rusia en mantener su promesa”, ha dicho Trump. “Rusia -ha añadido el presidente de EEUU- debe decidir si seguirá por este oscuro camino o si se unirá a las naciones civilizadas como una fuerza de paz y estabilidad”.

“Con sus acciones, Estados Unidos agrava la situación humanitaria en Siria, causa sufrimiento a la población civil, favorece a los terroristas que llevan siete años martirizando al pueblo sirio y provoca una nueva ola de refugiados desde el país árabe y la región en su conjunto”, ha denunciado Putin, presidente de Rusia.

El embajador de Rusia en Estados Unidos, Anatoly Antonov, ha advertido de que la decisión tomada por los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido y Francia “tendrá consecuencias”, al tiempo que ha apuntado que “toda la responsabilidad” será de las potencias implicadas en la ofensiva.

“Nuestros peores temores se han hecho realidad. Nuestros avisos no han sido escuchados. Se está implementando un escenario premeditado. Una vez más, estamos siendo amenazados”, ha asegurado el embajador en un comunicado publicado por la Embajada rusa en su cuenta oficial de Facebook. De acuerdo con Antonov, “insultar al presidente de Rusia es inadmisible e inaceptable”. El embajador ruso ha añadido que Estados Unidos es la potencia con el mayor arsenal de armas químicas del mundo, por lo que no tiene ningún “derecho moral” para culpar a otros países de haber perpetrado ataques químicos.

Por su parte, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, ha señalado que “hay que ser bastante anormal para atacar la capital de Siria justo en el momento en que tenía la oportunidad de un futuro pacífico”. “Primero la ‘Primavera Árabe’ puso a prueba a los sirios, después Estados Islámico, ahora misiles inteligentes estadounidenses. La capital de un gobierno soberano, que intentó durante años sobrevivir bajo una agresión terrorista ha sido atacada”, ha publicado Zakharova a través de su cuenta en Facebook.

Irán se ha sumado a Rusia en la condena y también ha matizado que las responsabilidades caerán sobre los gobiernos implicados en este nuevo ataque a Siria. “Sin lugar a dudas, Estados Unidos y sus aliados, que tomaron medidas militares contra Siria a pesar de la ausencia de pruebas, asumirán la responsabilidad de las consecuencias regionales y transregionales de esta aventura”, ha afirmado el Ministerio iraní a través de un comunicado.

China, a través del Ministerio de Exteriores, ha afirmado que la ofensiva militar lanzada supone una violación del Derecho Internacional, entre otras razones porque no cuenta con el apoyo de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

Siria condena el ataque “bárbaro y brutal”

Las autoridades sirias han condenado “en los términos más fuertes” la “agresión bárbara y brutal” de EEUU, Francia y Reino contra varios puntos en la capital, Damasco, y en la provincia de Homs.

La agencia oficial de noticias SANA cita a una fuente anónima del Ministerio de Exteriores que afirmó que “la agresión de los regímenes arrogantes y de la hegemonía occidental fue el resultado de la frustración después de que el proyecto conspiratorio en Siria no tuviese resultado”.

Reunión del Consejo de Seguridad de la ONU

El Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado una nueva reunión a petición de Rusia con el fin de analizar la situación en Siria.

Se trata de la quinta reunión que mantiene esta semana el Consejo de Seguridad para conocer la situación en Siria tras las denuncias del supuesto ataque con armas químicas de hace una semana en la localidad de Duma. Las anteriores citas se cerraron sin acuerdos, pero con fuertes divisiones entre Estados Unidos y Rusia.

En la más reciente, el secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que “la Guerra Fría ha vuelto” y señaló que Oriente Medio vive una situación de “caos”.

Fuente: eleconomista.es

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