Industria: el Indec informó que en noviembre cayó 4,5% respecto al mismo mes del 2018 y 3,3% contra octubre

La industria terminó el período de Cambiemos en baja. Tal como publicó ayer el Indec, en noviembre cayó 4,5% respecto al mismo mes del 2018 y 3,3% contra octubre, que había generado algunas ilusiones de haber tocado piso. La destrucción del salario real aparece como la principal explicación, por su efecto en la menor demanda sobre la actividad fabril. Hacia adelante la expectativa es un repunte pequeño y lento, a partir de las medidas fiscales del nuevo gobierno y de una política monetaria que buscará desincentivar el ahorro.

La intención del BCRA de moderar la tasa de interés, y con ello el negocio centrado en la actividad financiera, mostraría novedades en breve. Hasta acá la tasa de las Leliq bajó desde 63% hasta 55% y la referencia se acercaría al 48% de los Pases a 7 días. Si el tipo de interés se acerca a 0% en términos reales, se espera que los pesos que antes se colocaban podrían ir al consumo, principalmente, y a la inversión, por la vía de la construcción, sector que es un fuerte demandante de productos industriales. Para eso será clave la continuidad del cepo cambiario, que también desincentiva el ahorro en dólares

La potencial influencia de la tasa de interés sobre la producción industrial operaría por dos canales. El otro es el abaratamiento del crédito. La economista de LCG, Julia Segoviano, dijo: «Esperamos que en los próximos meses la industria repunte levemente, aunque va a depender en gran medida de los alicientes que reciba el sector por parte de la nueva administración, tales como reactivación del crédito productivo paras las pyme y reactivación del mercado interno. Por otro lado, la decisión por parte del Banco Central de reducir las tasas es un estímulo para un sector que ha visto encarecido su crédito».

Segoviano también hizo hincapié en el otro efecto mencionado, que impactaría positivamente en la construcción: «La permanencia del cepo cambiario puede traccionar positivamente, aunque en el margen, como modo de canalizar los excedentes que no pueden volcarse en su totalidad a adquisición de moneda extranjera ni a la obtención de rendimientos reales atractivos».

La importancia de la construcción como demandante de la industria se vio en 2017, cuando en pleno impulso keynesiano electoral por la vía de la obra pública, algunos de los sectores que mostraron señales positivas fueron sus clásicos proveedores. Se volvió a ver en noviembre a través de la contracción de los productos del metal, de 14,5% interanual; de la siderurgia, de 5,8% y de los minerales no metálicos, con el cemento a la cabeza, de 5,8%.

Aunque mejoran muy levemente, las expectativas de los empresarios consultados por el Indec se mostraron mucho más moderadas. Acerca de un impulso del mercado interno durante los próximos meses, siguen siendo bajas. Sólo el 16,9% espera crecimiento. El número sube apenas desde el 15,3% de octubre y desde el 10,3% de septiembre, preelectoral y en el pico de la crisis cambiaria. Cae, en cambio, la proporción de los que esperan que la demanda interna vaya a la baja. El 37,9% proyecta disminución. Era el 43,1% y el 50,4% en octubre y septiembre. El 45,2% espera que no haya ni mejoras ni empeoramiento.

Fuente: baenegocios.com

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