La empresa Samsung presentó en Nueva York el nuevo Galaxy Note 8

La phablet más grande de Samsung debutó, desafío al mercado y a la compañía. Llega a Argentina en noviembre.

Con doble cámara trasera, la pantalla más grande y “cómoda” del mercado, 6 GB de memoria RAM, un lápiz S Pen optimizado y con el foco en que superó el problema de su antecesor con baterías que se recalentaban y podían iniciar un incendio, Samsung presentó ayer al mundo desde Nueva York su nuevo teléfono, el Galaxy Note 8.

El Note 8 apunta a ser el sinónimo definitivo de phablet para profesionales y multitaskers e implicó un debut y dos desafíos para el gigante surcoreano.

El debut: es el primer smartphone de la compañía con una cámara doble en la parte trasera (la frontal tiene 8 megapixeles con autofoco), algo que ya habían hecho LG, Huawei, Apple y Motorola el año pasado. Pero, a diferencia del iPhone 7 Plus, “las dos trabajan juntas” (una tiene un lente convencional y la otra con 2 aumentos) para que ambos sensores confluyan en un zoom óptico x2 y fotos de 12 megapixeles de resolución, con estabilización de imagen óptica en las dos (está a la izquierda del flash y del sensor de huellas).

Algo ideal para el efecto “desenfocado” o bokeh de figura/fondo y, como probaron en la presentación, para evitar las fotos “movidas”: el secreto es que guarda las imágenes que toman los dos sensores en simultáneo, el normal y el que tiene aumentos.

“Sin dudas para nosotros fue un gran aprendizaje. Nos permite estar hoy mucho más fuertes y ofrecer productos mucho más seguros. Tenemos 8 pasos de certificación de las baterías, después de haber testeado más de 200 mil celulares, más de 30 mil baterías. Y apoyándonos en expertos y auditorias externas a la compañía. Todo para asegurarnos que lo que pasó con el Note 7 no vuelva a ocurrir”, dijo a Clarín el gerente de marketing de mobile de Samsung Argentina, Jean Del Pino, durante la presentación en el Park Avenue Armory.

Ese es el primer desafío: pasar el mal trago de 2016, que empezó en agosto, cuando la compañía recibió reportes de baterías que se incendiaban. Tras un intento fallido de cambiar las de los 2,5 millones vendidos, el final fue el 11 de octubre de ese año con el stop de producción y la retirada de los Note 7 del mercado. En Argentina, Aerolíneas Argentinas y Latam lo prohibieron en sus vuelos desde el 6 de octubre. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos lo había hecho en septiembre.

El segundo desafío: ofrecer un extra al ya exitoso y recientemente lanzado Galaxy S8. Y Samsung se enfocó en lo indiscutible, que el Note 8 tiene una cámara excepcional y única en el mercado (por su estabilización óptica dual), un pantalla realmente “infinita”, casi sin bordes laterales, de 6,3 pulgadas (aunque la del S8+ tiene 6,2) con calidad Super AMOLED, y su lápiz S Pen resistente al agua, que se activa cuando se lo retira del interior del teléfono para hacer notas de hasta 100 páginas en una sesión cuando la pantalla está bloqueada, dibujar como en una tablet (detecta múltiples niveles de presión para los trazos), recortar una captura de pantalla y animarla como GIF o usar el lápiz para traducir texto automáticamente.

Además de la calidad de pantalla, el Note 8 comparte con el S8 la ausencia de botón de inicio, que es un área sensible a la presión en el frente del teléfono en la parte inferior. Pero el escaneo de iris para desbloquear el dispositivo también se mejoró.

Respecto al hardware, tiene un procesador de 8 núcleos Snapdragon 835 o Exynos 8895 (según la región), el más potente y corre con Android 7.1.1 con la nueva interfaz de Samsung. Además 64, 128 o 256 GB de almacenamiento interno (expandible gracias a una tarjeta microSD). Incluye a Bixby, el asistente personal de Samsung.

La batería del Note 8 es de 3300 mAh (ofrece carga rápida vía USB-C o cargador inalámbrico). Y como agregado final, integra DeX: que transforma al teléfono en una computadora de escritorio cuando se conecta a un monitor, mouse y teclado.

En Argentina se venderá a partir de noviembre. Desde el 15 de septiembre en EE.UU. Europa y Asia.

Aún no se sabe cuánto costará en el páis, pero Del Pino dijo a Clarín que “va a competir en el segmento de alta gama y va a estar apenas por arriba del S8”. El Galaxy S8 liberado vale unos 19 mil pesos..

Fuente: Clarín

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