Los chalecos amarillos volvieron a movilizarse en Francia

La marea de los ‘chalecos amarillos’ no baja. El noveno sábado de protestas sacó a la calle a casi 90.000 personas, más que el pasado. Hubo incidentes y detenidos pero el nivel de violencia fue menor. Quizá porque, por primera vez, hubo servicio de orden.

Esta fuerte movilización tiene lugar en vísperas del proceso de diálogo nacional que comienza el martes. Estos estados generales son la respuesta al malestar ciudadano que no cede aunque por primera vez el apoyo en las encuestas baja diez puntos. Aunque aún supera el 50%. El presidente Emmanuel Macron publicará el lunes una carta a todos los franceses.

En la calle, los manifestantes lo tienen en su diana. De hecho, en las dos horas en que acompañé el cortejo, de la plaza de la Bastilla al Arco de Triunfo, sólo se escucharon dos consignas. Al clásico “Macron, dimisión” se sumó ayer “Liberad a Christophe”. Esto último, en referencia al ex boxeador Christophe Dettinger que será juzgado en un mes por pegar a dos policías el sábado pasado. Espera entre rejas y la fiscalía pedirá siete años de cárcel.

En este Acto IX, la manifestación de París dispuso de servicio de orden y tenía un recorrido aceptado por la autoridad. Una novedad en un movimiento sin líderes, que hasta ahora no pedía permiso para sus marchas, convocadas por Facebook.

El servicio de orden, liviano, apenas identificado por brazaletes logró contener a los manifestantes más fogozos. En el cruce de Rívoli con Sebastapol los más agresivos insultaron a los antidisturbios con gritos de “mercenarios” y un joven les arrojó una cartera llena de monedas de céntimos. Junto a las Galerías Lafayette, se lanzaron objetos contra las fuerzas del orden.

En París desfilaron 8.000 personas. Fueron 6.000 en Toulouse, Burdeos y Bourges. En 73 ciudades salieron a la calle entre 84.000 personas (según la policía) y 92000 (según cálculos de France Bleu). En cualquier caso, muchos más que los 50.000 de hace una semana.

El Gobierno movilizó 80.000 policías, 5000 en París. Al término del cortejo hubo enfrentamientos en el Arco de Triunfo. Y 22 heridos, enre ellos, dos graves. Hubo incidentes en Nimes y Burdeos. Se repetieron las agresiones contra los periodistas en Toulouse y Nimes. Aunque todos los medios señalaron que hubo menos violencia. Con todo, sólo en París, hubo 156 detenidos.

El ‘centro’ de la protesta

El segundo gran foco de atención fue este sábado una pequeña ciudad de provincias, Bourges, que presenta la peculiaridad de hallarse en pleno centro geográfico del país.

Por esa razón simbólica, y para hacer más sencilla la llegada de “chalecos amarillos” de otras partes, uno de los líderes más polémicos del movimiento, Maxime Nicolle, alias “Fly Rider”, convocó una protesta nacional en esa pequeña localidad de menos de 70.000 habitantes.

Frente a las perspectivas de las autoridades, que no pensaban que el número de manifestantes fuese a superar los 5.000, al menos 6.300 personas participaron en la manifestación de Bourges, según informa Efe, que degeneró en choques cuando algunos elementos trataron de acceder al centro de la ciudad, que había sido blindado por la policía.

El primer ministro, Édouard Philippe, anunció el lunes, después de los disturbios del sábado pasado, que el Gobierno legislará para sancionar a los participantes en manifestaciones no declaradas y para crear un registro de agitadores, de forma que se les pueda impedir su presencia en las protestas.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, había prometido estos últimos días una respuesta “extremadamente firme” si se repetían los episodios de gran violencia.

Fuente: El Mundo

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