Rigen desde hoy las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán

El mecanismo para que las empresas europeas sigan comerciando con Teherán no se ha puesto en marcha

Las nuevas sanciones de Estados Unidos contra Irán, que han entrado hoy en vigor, son un golpe muy duro para la economía de los iraníes y al mismo tiempo revelan la impotencia de los europeos para enfrentarse a los caprichos de la Administración Trump. Las empresas europeas quedan también afectadas y -lo que resulta aún más notorio- amenazadas con ser víctimas asimismo de sanciones.

El sistema que la Unión Europea anunció el pasado mayo -cuando Trump dejó claras sus intenciones- para soslayar el embargo norteamericano y permitir que las empresas y los bancos europeos puedan seguir trabajando con Irán todavía no está listo y tardará unos meses en ser puesto en marcha. Mientras, desde Washington se lanzan severas advertencias, según señala el Financial Times.

Donald Trump ha reventado el acuerdo sobre el programa nuclear iraní pactado en el 2015 por Obama y los europeos con el único fin de beneficiar a sus aliados en Oriente Medio, Arabia Saudí e Israel, a pesar de que “Irán ha seguido aplicando de manera efectiva sus compromisos nucleares, tal como confirmaron doce informes consecutivos de la Agencia Internacional de la Energía Atómica”, señalaba la oficina de la alta representante de la política exterior de la UE, Federica Mogherini, tras una reunión con los ministros de Exteriores de China, Rusia, Alemania y Francia el pasado 25 de septiembre en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, ha dicho en una entrevista para la emisora France Info que “tenemos que seguir afirmando una visión del mundo multilateralista, pacífica y que no está en esa lógica de sanciones”. Más concretamente: “La Unión Europea no aprueba la denuncia de ese acuerdo por Donald Trump. Por tanto, no estamos en la misma lógica”, dijo Moscovici.

Fue en ese mencionado encuentro de Nueva York donde la UE presentó un mecanismo según el cual las empresar podrán seguir comerciando con Irán. Es decir, que los europeos han tenido que buscar subterfugios para resistir el envite estadounidense.

La idea es que las transacciones económicas con Irán pasen por un canal que, de manera externa, facilite por ejemplo el intercambio de petróleo por bienes y servicios “del mismo valor”. En otras palabras, una especie de sistema de trueque. Según la idea inicial, tenía que ponerse en marcha ayer mismo, pero ni siquiera se ha decidido dónde debe quedar instalado físicamente. Según fuentes diplomáticas consultadas por el portal Euractiv, ningún país europeo se ha presentado voluntario temiendo posibles represalias de EE.UU.

Las amenazas estadounidenses afectan incluso al sistema de comunicación de pagos y transferencias Swift, según el Financial Times, lo que pone a los bancos en un brete.

Llama la atención, por otro lado, cómo la Administración Trump empieza a aplicar sus sanciones. Nada menos que ocho países quedan exentos de represalias, al menos durante “unas semanas”, según ha dicho el secretario de Estado, Mike Pompeo, y ello debido a que ya han reducido mucho sus importaciones de petróleo iraní, y presumiblemente seguirán haciéndolo. Pompeo no reveló de qué países se trata pero según la prensa estadounidense sin duda dos países aliados, Corea del Sur y Japón, quedan exentos, mientras que China, India y Turquía harán caso omiso de los postulados norteamericanos y seguirán importando crudo iraní.

Con vistas a la aplicación de nuevas sanciones, Donald Trump había pedido a Arabia Saudí que aumente su producción de petróleo, a fin de evitar que, ante la reducción de las exportaciones iraníes, suba el precio. El príncipe saudí, Mohamed bin Salman, intentó sin éxito acordar con Kuwait la explotación conjunta de pozos en una zona fronteriza. Los saudíes incrementarán su producción, pero además también lo harán los Emiratos Árabes Unidos, según ha anunciado hoy mismo Abu Dhabi, con la explotación de nuevos pozos. Los Emiratos son aliados de Arabia Saudí en el frente contra Irán.

Fuente: La Vanguardia

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