River Plate venció a Atlético Tucumán y se consagró bicampeón de la Copa Argentina

Ganó los seis partidos y logró el bicampeonato. Scocco y Fernández fueron sus goleadores. En la celebración hubo cantitos para Boca, que será rival en la Supercopa Argentina.

El final es feliz, como tantas otras noches. El último capítulo de 2017 termina con River campeón. Con ese grupo de jugadores cantando bajo la lluvia de papelitos plateados, alzando una Copa, ni más menos. Y aunque no se trata de la que más deseaban Ponzio, Enzo Pérez y compañía, se había transformado en una obsesión. Porque desde que asumió su cargo Marcelo Gallardo, durante el invierno de 2014, no hubo un solo año en el que el coloso de la banda roja no haya dado una vuelta olímpica.

River es bicampeón de la Copa Argentina y ese trofeo que levanta Rodrigo Mora, el uruguayo que no juega desde el Superclásico del 14 de mayo del año pasado, es la reivindicación de un equipo que peleó todo y estuvo al borde de quedarse vacío. Porque hipotecó la Superliga, soñando con la Libertadores y el Mundial de Clubes. Y cuando se imaginaba en Abu Dhabi disputando una final con Real Madrid, tuvo que conformarse con vencer a Atlético Tucumán. Que no es poca cosa, claro. Porque, a fin de cuentas, esta victoria ayuda a cicatrizar la herida, como dijo Enzo Pérez, profeta en su tierra, figura por su descomunal manejo del juego.

Suena Carrozas de Fuego bajo el cielo mendocino. Y si hay algo que no le faltó a River en noventa minutos fue ese espíritu combativo, aquel que habían reclamado Javier Pinola y Jonatan Maidana durante la semana. Actitud y compromiso tuvo el equipo millonario. Pero, por encima de todo, hubo pasajes de muy buen fútbol de mitad de cancha hacia adelante. Desde los pies de Pérez, la pieza más importante del circuito creativo. Desde el toque de Nacho Fernández, fundamentalmente, el Pity Martínez e Ignacio Scocco, goleador y gran aporte en el ensamble ofensivo.

“Otra vuelta, otro título”, era la leyenda que podía verse en el dorsal de las camisetas. Estaba decorada con un mapa de Argentina de fondo negro y 2017 en letras blancas. River ponderó la conquista del territorio nacional, se la dedicó a Boca y al pie de la Cordillera logró su undécima copa fronteras adentro. Cuatro Copa Ibarguren, una Copa Competencia Jockey Club, otra Copa Competencia Liga Argentina, una Copa de Oro, una Copa Adrián Escobar, una Copa Campeonato y dos Copas Argentina. Fue, además, su título número 62. Quedó a cuatro del gigante azul y oro, su rival en la Supercopa Argentina, nada menos. Y en esa carrera por el más nutrido palmarés, todo suma.

Hasta esta instancia había llegado atribulado River. Por cinco derrotas en los últimos seis partidos. Por dudas en todas sus líneas. Y no fue fácil doblegar a Atlético Tucumán. Y si camino había sido de fácil acceso porque sus rivales fueron Defensa y Justicia y a cuatro equipos del Ascenso (Atlas, Instituto, Atlanta y Morón), el de anoche estuvo poblado de obstáculos. Al menos, en el primer tiempo. Fue un duro adversario el Decano. Por esa intensidad que mostró en cuarenta y cinco minutos. Si todavía estaba festejando el gol de Scocco cuando el Pulga Rodríguez, el héroe tucumano, consiguió el empate.

Sin embargo, se quedó sin combustible Atlético Tucumán. Y Nacho Fernández metió un golazo de entrada. Lo que siguió fue un dominio absoluto del campeón. Nunca peligró el triunfo. Así y todo, quince mil fieles de celeste y blanco reconocieron el esfuerzo de una provincia. River festejó. Y Gallardo dejó de ser Napoleón por un rato. Había dicho en la conferencia de prensa del viernes que quería ser Papá Noel. Y les dio otro regalo a esos hinchas que lo ponderan. El séptimo título de su gestión. Justo cuando más lo necesitaban.

Fuente: Clarín

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